Jahanara Begum
La princesa en las sombras           

Photo by Mohd Aram on Unsplash

Jahanara Begum, Princesa de Princesas (1614 – 1681)

Escritora, poeta, pintora y arquitecta del famoso Chandni Chowk de Delhi, Jahanara era una princesa mogol adelantada a su época.

Aún cuando la princesa Jahanara ocupó un lugar preponderante en el imperio mogol, ha permanecido a la sombra, eclipsada por el nombre de su madre Mumtaz.

Viajemos al pasado para conocer esta singular mujer de la época dorada del imperio mogol.

Años tempranos

El imperio mogol fue un estado túrquico islámico que existió entre los siglos XVI y XIX, cuyos soberanos eran descendientes de Tamerlán, abarcando en su período de apogeo la mayor parte de los territorios actualmente correspondientes a la India, Pakistán y Bangladés, hasta llegar a algunas zonas de Afganistán, Nepal, Bután y este de Irán.

Jahanara, hija mayor del emperador Shah Jahan y Mumtaz Mahal, nació en Ajmer en 1614, fue nombrada Begum Sahib: "Princesa de Princesas", tal era la ilusión y el amor que el matrimonio sentía por esta niña.  

Nacida en uno de los imperios más ricos y espléndidos del mundo, la joven princesa “muy guapa y de espíritu vivaz” [1] se familiarizó desde su infancia sobre el arte de la política, guerras, luchas familiares e intrigas del harén, este era el espacio donde transcurría toda la existencia de las mujeres de la corte.

Siendo una joven muy inteligente y talentosa recibió la más alta educación posible, que incluía religión, idiomas, pintura y poesía. También jugaba polo, participaba en las partidas de caza y era una excelente ajedrecista. Con su padre solía sostener largas partidas, momentos en que también planificaban la construcción de palacios, monumentos y mezquitas. 

Cuando contaba con 17 años sucede la repentina muerte de su madre, ante lo cual su padre le confía el título de Padsha Begum, la Primera Dama, lo que iba en contra de las tradiciones por las que hubiese recaído en alguna otra esposa, sin embargo era Jahanara la persona en la que más confiaba y a la que más unido se sentía.  No olvidemos que tras la muerte de su esposa,  Sha Jahan cayó en una gran depresión, período en el cual confió todas las responsabilidades a su hija mayor. 

Al convertirse en Padsha Begum adquirió un inmenso poder, además de ser la heredera de la mayor parte de la fortuna dejada por su madre, unos diez millones de rupias de ese entonces. En calidad de confidente y asesora más cercana, Sha Jahan le otorgó el sello imperial, pudiendo decidir sobre la suerte de las personas, encargarse de negociaciones diplomáticas y supervisar la construcción del Taj Mahal. 

Fue una de las pocas mujeres del imperio que poseía negocios marítimos propios, acumulando una gran riqueza. Ello le permitió suficiente independencia y vivir en su propio palacio, en los confines del Fuerte de Agra, algo que era una excepción para las princesas de la época.

Relación con sus hermanos

Entre sus hermanos, Dara Shikoh, el mayor de los hijos varones, era su preferido, compartían el amor por la poesía, la pintura y la literatura clásica, habiendo recibido una esmerada educación, dominando lenguas como el árabe y el persa.  Jahanara veía en él a un próximo emperador, justo  y benévolo. Ambos eran profundamente espirituales y abrazaron el sufismo, habiendo sido iniciados en la orden Qadiriya. 

Con Aurangzeb, el próximo hermano en la línea de sucesión, no estaba particularmente cerca. La ambición y la intolerancia de Aurangzeb en asuntos religiosos la hicieron temer por la paz del imperio, en caso de que él llegara al poder.

Con su hermana menor Roshanara mantenía una relación de celos y rivalidad,  la menor envidiaba el poder alcanzado por su hermana mayor. Es así que Roshanara y Aurangzeb se aliaron, mostrando actitudes poco respetuosas para con sus hermanos mayores y frecuentes fricciones. 

Cómo habría sido la historia de India si Dara Shikoh hubiese sido el emperador… es la pregunta que todos se hacen.

Retrato de Dara Shikoh Google Art Project

“Jahanara se establece en la ciudad como la mujer más influyente de la literatura y la poesía. Ella colecciona libros raros y hermosos, y su biblioteca es incomparable. Dona dinero a la caridad, especialmente santuarios sufíes y lleva a cabo una diplomacia elegante”  escribe Ira Mukhoty en su libro “Daugthers of the sun” (Hijas del Sol).

Fuerte de Agra. Photo by Arun Geetha Viswanathan on Unsplash

Juventud y madurez

En el año 1644, pocos días después de su trigésimo cumpleaños, las prendas de Jahanara se incendiaron, dejándola gravemente herida. Shah Jahan cuidó personalmente de su hija favorita,  a la que le llevó un año recuperarse de sus graves heridas. Una vez alcanzada la mejoría, peregrinó al santuario de Moinuddin Chisthi en Ajmer, para dar su agradecimiento y respetos al santo sufí de quien era devota.

Jahanara de hecho escribió una biografía de Moinuddin Chishti, el fundador de la orden sufí Chishtiyah en India, titulada Mu'nis al-Arwāḥ, y una biografía de Mullah Shah Badakhshi, su mentor espiritual, titulada Risālah-i Ṣāḥibīyah, donde describe su iniciación en el sufismo cuando era veinteañera.  Ambas son muy apreciadas por su juicio y calidad literaria. En ella,  habla de sí misma como una faqīrah para expresar su vocación como mujer sufí. Versada en la literatura Sufi, encargó traducciones y comentarios sobre muchas obras de la literatura sufi.

Atraída hacia la arquitectura y el diseño de espacios públicos, patrocinó múltiples obras como la Mezquita de Agra, de 1648 y otras tantas mezquitas, jardines públicos y madrasas para promover la educación. En 1650 encargó una gran mezquita y complejo religioso dedicado a su maestro espiritual Mulla Shah en Srinagar, Cachemira.

Pero la influencia política y económica de Jahanara no alcanzó a evitar la guerra de sucesión entre sus hermanos, Dara Shikoh y Aurangzeb. Hizo varios intentos de mediar entre ellos, pero Aurangzeb finalmente dio muerte a Dara Shikoh y confinó a Shah Jahan, ya anciano y enfermo, al Fuerte de Agra bajo  arresto. Fiel a su padre, Jahanara dejó sus lucrativas actividades y su lujoso estilo de vida para acompañarlo en su encierro, cuidando los últimos ocho años de vida de su padre, hasta 1666 cuando Sha Jahan fallece a los 74 años. 

Musamman Burj, lugar de confinamiento de Sha Jahan. Fuerte de Agra. Photo by Mitchell Ng Liang an on Unsplash

Tras la muerte de Shah Jahan, Aurangzeb finalmente perdona a su hermana por haber apoyado a Dara Shikoh en la lucha por la corona, concediéndole el nuevo título de Sahibat al-Zamani, "Dama de la Era", apropiado a una mujer que desafió las convenciones de la época.

Jahanara nunca se casó, en el libro La Princesa en la Sombra, la autora le atribuye haberse enamorado de un joven noble de la corte, pero renunciado a este amor para cumplir con su deber como Primera Dama, ya que como mujer casada debía abandonar el palacio y vivir en la casa de su marido. 

Pasando sus últimos años en la búsqueda de sus pasiones artísticas y humanitarias, Jahanara falleció en 1681 a la edad de 67 años, pero no antes de que ella dejara su marca en la historia, será recordada como la arquitecta del legendario Bazar Chandni Chowk de la Old Delhi. 

Hoy en día, muchos de los antiguos edificios de Chandni Chowk logran invocar el espíritu con el que Jahanara vivió, que la ayudó a sobrevivir y prosperar en medio de traiciones y tragedias.

Acuarela de Sita Ram. Chandni Chowk - 1815 Fuente: Biblioteca Británica citado en Rare Books Society of India

Jahanara, fiel a su carácter independiente y poco convencional,  eligió en vida el lugar donde hizo construir su tumba, en el complejo del santo sufí Nizzamudin Auliya, donde yacen también los restos del poeta Amir Khusrao, a quienes admiraba. El lugar donde yace es notable por su simplicidad, está construido completamente de mármol blanco con un enrejado de filigrana y a cielo abierto.

 

La inscripción en la tumba dice lo siguiente:

“Allah es el Viviente, el Sustentador

 Que nada cubra mi tumba, excepto el verdor,

La hierba verde es el manto que cubre la tumba de los humildes "

Una simple y mortal Princesa Jahanara

Faqira [2] y Discípula de Khwaja Moin-ud-Din Chishti,

Hija de Shah Jahan el Conquistador

Que Allah ilumine su prueba."

[1] Francois Bernier, Viaje al gran Mogol, Indostán y Cachemira

[2] Faqira significa “mujer sufí”



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