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DELHI, OFF THE BEATEN PATH
LOS LUGARES ALTERNATIVOS DE  DELHI

Photo by Aquib Akhter on Unsplash

Delhi: saliendo del camino conocido

Hay quienes piensan que para transformar tu ser interior deberías ir a India. 

Transformadora o no, sí es cierto que India nunca deja a nadie indiferente, nada de lo que puede verse aquí será igual en ningún otro lugar del mundo.

Es que a India no la visitas, India te visita a ti, no la ves sino que la vives. De qué forma dependerá exclusivamente de ti.

Para que la experiencia sea la mejor, debes asumir una actitud correcta: apertura a lo nuevo, confianza y dejarte llevar. Si intentas controlarlo, pierdes.

India es quizás el desafío más grande al que una persona viajando deberá enfrentar.  Con miles de años de historia, deberás adaptarte y dejar atrás tus costumbres, tus creencias y tus estándares. Eres tú adaptándote a India, no al revés.

India es INTENSA: sensorial, emocional e intelectualmente.

Es casi imposible comprenderla, a lo sumo y sólo si le dedicas un buen tiempo, podrás ir descubriendo sentidos y explicaciones donde, aparentemente, no los había.

India es siempre un camino de ida, es un camino desafiante, sorprendente y arduo, pero vale la pena. 

La mayoría de los visitantes ingresan a este país por el aeropuerto internacional de Delhi, y aprovechan uno o dos días para conocerla. Las primeras impresiones no son siempre buenas, porque supone un shock cultural enorme, a lo que se suma que es una ciudad extensa,  ruidosa, caótica, a veces contaminada y difícil para moverse. 

No es amor a primera vista pero a medida que la descubres podrá convertirse en un amor duradero.

A Delhi la siento como mi hogar en India, tanto cariño le he tomado. Es una ciudad con posibilidades infinitas, con tesoros ocultos que la mayoría de los turistas se pierden de encontrar.

Muchas personas se preguntan cuántos días son suficientes para conocer Delhi. No hay una respuesta correcta, ya que cualquier momento que le puedas dedicar estará bien,  no exagero si dijera que podría llevar semanas o meses. 

Delhi, con sus casi 22 millones de habitantes, tiene una historia que data del S. VI antes de Cristo lo que la convierte en una de las ciudades habitadas más antiguas del mundo y si bien no han sobrevivido registros de una buena parte sí  cuenta con una vasta documentación desde el Sultanato de Delhi en el siglo XII. Desde entonces, Delhi representa el corazón cultural y el centro político del país. 

 Es una ciudad eterna, con variados espacios verdes, anchas avenidas, vibrante, caótica, con innumerables lugares de interés  y capa tras capa de historia construida durante siete civilizaciones anteriores, cada una de las cuales ha dejado un rastro de monumentos declarados Sitios Patrimoniales por la Unesco. 

Más allá de estos sitios conocidos para los turistas, hay otros que quedan por fuera y que asimismo ofrecen un valor único para el visitante.

Old Delhi 

Si la fotografía es tu afición, las oportunidades aquí son verdaderamente increíbles!. Perderse en los estrechos callejones de la vieja Delhi es como adentrarse en la época medieval. Contienen la esencia misma de la India porque está habitada por personas de todos sus rincones e inmigrantes de países vecinos. Por lo tanto encontramos una población multicultural y multilingüe que trajeron su gastronomía y sus productos.

Old Delhi se convierte en el corazón de la capital india gracias a su historia y dinamismo. Allí encuentras a Chandni Chowk, el gran mercado de la ciudad, regalando aromas y colores y lugares tan icónicos como el Fuerte Rojo o la mezquita Jama Masjid para recordarnos la historia de India contenida en un solo barrio: desde los fuertes y palacios mogoles hasta las arquitectura del Raj británico.

Chandni Chowk

Es uno de los mercados más antiguos y de mayor actividad en la Old Delhi, su nombre significa "Plaza de la luna" y fue diseñada en 1650 por la Princesa Jahanara, hija del emperador mogol Shah Jahan (a quien debemos el Taj Mahal). Dentro de sus murallas viven 3 millones de personas en un caótico laberinto de bazares, mezquitas, motos, tuk tuk, peatones y bicicletas. Representa una inmersión en la auténtica India.

Aquí se encuentra Khari Baoli Road, el mercado de especias al por mayor más grande de Asia. Las especias conectaron a la India con Occidente, y el mercado de Khari Baoli Road ha estado en funcionamiento desde el siglo XVII. Desde su tejado se obtiene una vista única.

 Cada giro a un callejón trae una nueva sorpresa, como desembocar, cerca del Kinari Bazar a una tranquila calle con nueve havelis (mansiones) jainistas  pintadas de colores, que se construyeron en el siglo XVIII.

En el corazón de la vieja Delhi, y muy cerca de Chandni Chowk, se encuentra la mezquita islámica más grande de la ciudad y de la India, la Jama Masjid , mezquita de los viernes. Fue construida en 1650 por el emperador mogol Shah Jahan, un ejemplo impresionante de la arquitectura mogol con capacidad para 25.000 fieles. Hay algunos restaurantes geniales como Karim's y otros en los alrededores, propicio para quienes se animen a realizar un Street food, las oportunidades son buenísimas.

Otro lugar para darse una vuelta es Paharganj , pintoresco barrio ubicado junto a la estación de ferrocarril de Nueva Delhi, es conocido por sus calles abarrotadas, sus tiendas de precios económicos y se ha convertido en el lugar donde proliferan los hoteles económicos para los mochileros que llegan a Delhi.

Recorrer la vieja Delhi en tuk tuk, pasando por los estrechísimos callejones del mercado del metal y de los papeles, es algo que no se olvida fácilmente, los ojos no alcanzarán para ver tanto, pasando a convertirse en una experiencia casi surrealista y sumamente disfrutable.

Nueva Delhi

Saliendo de la Old Delhi llegamos entonces a la Nueva Delhi, conocida como la Lutyens Delhi por el arquitecto británico que la diseñó, Sir Edwin Lutyens, en 1912. formada por una serie de rotondas, donde se encuentran innumerables tiendas, restaurantes y hoteles de lujo.

Muy cerca está el mayor templo sij de Delhi, Gurudwara Bangla Sahib, cuya atmósfera de paz es un gran lugar para ver una de las partes más espirituales de esta gran capital, y también para tomarse un descanso de los ruidos de la gran ciudad. Como en todo templo sij, los voluntarios preparan y sirven comidas gratis en el langar.

 En Nueva Delhi es donde se ubica la Puerta de la India, un lugar donde se congrega una multitud a disfrutar del atardecer. La Puerta de la India es un monumento de 42 metros de altura,  debajo de la cual se puede ver una llama que se enciende continuamente y honra a los soldados que han dado sus vidas por su país.

Hacia el Sur de Delhi se llega al área de Nizzamuddin, uno de mis vecindarios favoritos.  Es como entrar a otro mundo, no exagero. Allí se encuentra el Nizamuddin Dargah, el lugar de descanso de uno de los santos sufíes más famosos, Nizamuddin Auliya, quien atrae a devotos sufíes de todo el mundo. Todas las noches se puede escuchar el conmovedor sonido de qawwalis en vivo (canciones devocionales sufíes) acompañadas de instrumentos tradicionales indios. En el interior de este complejo se encuentra la tumba de la princesa Jahanara y del poeta sufì Amir Kusrao.

Siguiendo al sur-oeste se  llega a Hauz Khas, donde la historia se da de la mano con este barrio bohemio, repleto de atractivas boutiques de arte, antigüedades y moda.

Como el tráfico de Delhi, puede ser enloquecedoramente lento, más en las horas punta, es una buena opción moverse en metro, y las mujeres cuentan con vagones exclusivos.  

Y si deseas probar el transporte local por excelencia, no dejes de subir a un tuk-tuk, el cual se utiliza para tramos más cortos y tendrás asegurada la diversión con una buena dosis de adrenalina.

Blog de Colores de India

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